¿Se puede conocer Marrakech y dormir en el desierto en un viaje de cuatro noches? Nosotros lo comprobamos en nuestra escapada a Marruecos en octubre de 2026, y la respuesta es sí, aunque con matices.
Viajamos en familia, seis personas en total: cuatro adultos y dos niñas de 10 y 15 años. Queríamos descubrir la medina, entrar en algunos de los monumentos más importantes de la ciudad y, sobre todo, pasar una noche entre las dunas del desierto, que era el gran objetivo del viaje.
Organizamos el viaje de jueves a lunes: llegamos el jueves por la noche, dedicamos el viernes a la ciudad, el sábado y el domingo nos fuimos al desierto de Erg Lihoudi, y el lunes aprovechamos para ver los monumentos que nos quedaban antes de volver a casa. En este artículo os contamos cómo fue cada día, qué cambiaríamos y cuánto nos costó.
Si buscáis los consejos prácticos (cómo llegar al riad, internet, dinero, seguridad…), los tenéis todos en nuestra guía práctica para viajar a Marrakech.
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Nuestro itinerario de Marrakech en 4 días, de un vistazo
Aunque hablamos de cuatro días, en realidad fueron cuatro noches, de jueves a lunes. El primer día apenas tuvimos tiempo de llegar al riad, y dos de las jornadas fueron para la excursión al desierto.
| Día | Qué hicimos | Dónde dormimos |
|---|---|---|
| Jueves 8 de octubre | Llegada de noche y traslado al riad | Marrakech |
| Viernes 9 de octubre | Free tour por la medina y Tumbas Saadíes | Marrakech |
| Sábado 10 de octubre | Ruta por el Atlas hasta el desierto de Erg Lihoudi | Campamento en el desierto |
| Domingo 11 de octubre | Amanecer en las dunas y vuelta por Aït Ben Haddou y Ouarzazate | Marrakech |
| Lunes 12 de octubre | Medersa Ben Youssef, Palacio El Badi, Palacio de la Bahía, compras y vuelo de vuelta | — |
Jueves: llegada a Marrakech de noche
Nuestro vuelo desde Sevilla llegaba a las 23:50, y al final salió con una media hora de retraso, algo habitual al ser de los últimos del día. Al aterrizar, el control de pasaportes fue mucho más rápido de lo que esperábamos, porque había muchos puestos abiertos.
Como llegábamos tan tarde, teníamos el traslado organizado con el riad, el Riad Sophora – Peaceful Heaven: 150 DH por trayecto para las seis personas. Hakim, el conductor, nos esperaba en el aeropuerto y nos dejó en el punto más cercano al que se puede llegar en coche. Allí nos esperaba Aziz, el encargado del riad, que nos acompañó a pie por las callejuelas de la medina hasta una puerta que no hacía sospechar lo que había dentro. Llegando de noche, con maletas y sin conocer la ciudad, fue un alivio no tener que buscar el camino.
Viernes: free tour por la medina y Tumbas Saadíes
Por la mañana: free tour para ubicarnos
Nuestro primer día completo empezó con el free tour Marrakech esencial, en español y de casi tres horas por la medina, la Kasbah y los zocos de los gremios. Estuvo bien. Normalmente, cuando viajamos los dos solos, no solemos hacerlos: preferimos explorar por nuestra cuenta, perdernos un poco y descubrir los sitios a nuestro ritmo. Pero en este viaje íbamos con más gente y nos pareció una buena forma de que todos se ubicaran en la medina desde el primer día.

El recorrido fue por calles, zocos y plazas, sin entrar en ningún monumento. Y la medina resultó más tranquila de lo que esperábamos: nos encontramos con algún guía espontáneo, pero con un «no, thank you» fue suficiente, y los vendedores fueron muy amables incluso cuando no comprábamos nada.
Si, como nosotros, preferís recorrer la ciudad a vuestro aire pero sin perderos la historia de lo que estáis viendo, otra opción es una audioguía de la medina de Marrakech en el móvil.
Por la tarde: las Tumbas Saadíes
Por la tarde entramos en las Tumbas Saadíes, el conjunto funerario de la dinastía saadí. Compramos la entrada en la taquilla y pagamos en efectivo. Son muy bonitas, pero la entrada (100 DH) nos pareció cara si la comparamos con la de la Medersa Ben Youssef, que cuesta la mitad y nos gustó todavía más.
Un detalle si viajáis con niños: aquí la pequeña de 10 años no pagó y a la de 15 le cobraron la mitad, como tarifa infantil. Preguntad en cada taquilla, porque cambia de un monumento a otro.

Después de las Tumbas Saadíes nos acercamos a Jemaa el-Fna a tomar un té y merendar, viendo cómo la plaza se iba llenando de gente según caía la tarde. No alargamos mucho: al día siguiente tocaba madrugar para la parte más especial del viaje. De camino al riad compramos algunas cosas para cenar allí tranquilos y nos fuimos a dormir temprano.
Sábado y domingo: excursión al desierto de Erg Lihoudi
Dormir en el desierto era el gran motivo de este viaje. Elegimos una excursión privada de dos días y una noche con Zagora Desert Tours, con alojamiento en el campamento estándar de Erg Lihoudi. Nos costó 774 € para las seis personas, unos 129 € por persona.
Incluía el transporte privado en minivan, el traslado en 4×4 hasta el campamento, la noche en el campamento, la cena, el desayuno, el paseo en camello, el sandboard y la música en el campamento. No incluía las comidas del mediodía ni las bebidas: paramos a comer en restaurantes del camino y pagamos allí directamente.
Sábado: de Marrakech a las dunas
La recogida en el riad fue a las 6:00 de la mañana, así que dejamos la mochila preparada la noche anterior. El trayecto hasta el campamento fue de unas siete horas, pero no se nos hizo pesado, porque fuimos haciendo paradas en sitios con vistas espectaculares, como el Atlas.
Al llegar nos esperaba una sorpresa: la noche anterior había llovido, algo poco habitual en el desierto, y entre las dunas se habían formado pequeñas lagunas que reflejaban el cielo. Ver agua en mitad de la arena, con la luz del atardecer, fue uno de esos regalos que no se pueden planificar.
El campamento nos encantó. Nos recibieron con un té, las niñas hicieron sandboard en las dunas y, al atardecer, dimos un paseo en camello. Después tuvimos tiempo para ducharnos y prepararnos para la cena, y terminamos la noche alrededor de la hoguera con los bereberes, tocando, cantando y mirando un cielo lleno de estrellas que no se nos va a olvidar.
Un detalle práctico: con la eSIM tuvimos cobertura incluso en el campamento.
Domingo: amanecer entre dunas y vuelta a Marrakech
A la mañana siguiente madrugamos para ver amanecer entre las dunas. Por la noche ya había hecho frío, y al amanecer todavía más, así que agradecimos llevar sudadera. En cuanto el sol subió, volvió a picar con fuerza. Después del desayuno emprendimos la vuelta, con paradas en Aït Ben Haddou y Ouarzazate.
La llegada a Marrakech estaba prevista hacia las 19:30, pero con tantas horas de carretera el horario siempre es orientativo. No reservéis nada con hora fija para la noche del domingo: es mejor dejarla libre para descansar.
Tanto el bereber encargado del campamento como el conductor que nos llevó y nos trajo fueron increíbles: muy amables y atentos en todo momento. Recomendamos Zagora Desert Tours totalmente.
¿Merece la pena ir al desierto en solo dos días?
Para nosotros, sí. La gran ventaja es que podéis dormir en un campamento entre dunas sin dedicarle más días del viaje. La contrapartida son las horas de carretera, que para las niñas fueron lo más pesado del viaje. Aun así, las dos coinciden en que mereció la pena: lo que más les gustó fue el camello y el sandboard.
Si no os compensan tantas horas de coche, la alternativa es el desierto de Agafay, a unos 45 minutos de Marrakech. Eso sí, su paisaje es árido y pedregoso: no tiene las grandes dunas de arena de Erg Lihoudi o Merzouga.

Qué llevar para una noche en el desierto
No hace falta llevar todo el equipaje: lo más cómodo es una mochila pequeña con lo necesario para los dos días y dejar las maletas en el riad.
- Ropa cómoda y pantalón largo.
- Una sudadera o chaqueta para la noche y el amanecer, aunque de día haga calor.
- Gafas de sol, gorra y protector solar.
- Un pañuelo para protegeros del viento y la arena.
- Agua y algo para entreteneros en el coche, sobre todo si viajáis con niños.
- Una batería externa para el móvil.
- Medicación personal y lo básico de aseo.
Antes de salir, preguntad a la agencia qué ofrece el campamento y si hace falta llevar toalla.
Lunes: Medersa Ben Youssef, los palacios y últimas compras
Nuestro vuelo de vuelta salía a las 19:40, así que teníamos buena parte del lunes. En un principio pensábamos ir al Jardín Majorelle a primera hora, pero lo descartamos: después de dos días de carretera, preferimos dedicar la mañana a los monumentos que nos quedaban y reservar tiempo para las compras y una comida tranquila. Viajar por libre también consiste en saber cuándo merece la pena cambiar de planes.
Medersa Ben Youssef
La Medersa Ben Youssef, una antigua escuela coránica, fue lo que más nos gustó de todo Marrakech. El yeso tallado, la madera y los azulejos son impresionantes, y la entrada cuesta 50 DH, la mitad que otros monumentos. Compramos la entrada en la taquilla y pagamos en efectivo. Si solo podéis entrar en un monumento de la ciudad, que sea este.
Palacio de la Bahía
El Palacio de la Bahía también es digno de ver, sobre todo por sus patios, con naranjos, plataneras y yeso tallado. Esta entrada la compramos por internet, en la web oficial del Ministerio de Cultura de Marruecos, para no tener que sacar más efectivo. El correo con las entradas llega desde la Tesorería del Reino de Marruecos, así que no os asustéis si no reconocéis el remitente.
Últimas compras y comida sin prisas
Con los monumentos hechos, dedicamos el resto de la mañana a pasear por los zocos y comprar algunos recuerdos. Regateamos, como es costumbre, con calma y sin agobios. Y para despedirnos de Marrakech comimos en Le Jardin, un restaurante precioso escondido en la medina, con un patio interior lleno de plantas y hasta tortugas paseando entre las mesas. Parece un oasis en mitad del bullicio de los zocos, y fue el sitio perfecto para terminar el viaje sin prisas antes de ir al aeropuerto. Eso sí, tened en cuenta que no sirven alcohol.
Para la vuelta tampoco tuvimos que cargar con las maletas: el riad nos las guardó hasta las 16:00, aunque nos avisaron de que si hubieran entrado otros huéspedes ese día no habría sido posible. Si vuestro alojamiento no ofrece esta opción, podéis dejarlas en una consigna de equipaje en Marrakech.
Cuánto cuestan las entradas de este itinerario
Estos eran los precios para adultos extranjeros cuando fuimos, en octubre de 2026:
| Monumento | Precio por adulto |
|---|---|
| Tumbas Saadíes | 100 DH |
| Medersa Ben Youssef | 50 DH |
| Palacio El Badi | 100 DH |
| Palacio de la Bahía | 100 DH |
| Total | 350 DH |
Las tarifas infantiles cambian según el monumento. Tenéis los precios y horarios de más monumentos, incluido el Jardín Majorelle, en nuestra guía práctica de Marrakech.
Cuánto nos costó el viaje
Lo principal del viaje nos costó unos 430 € por persona:
- Vuelos directos desde Sevilla: unos 200 €.
- Riad, cuatro noches: unos 100 € (unos 25 € por persona y noche).
- Excursión privada de dos días al desierto: unos 130 €.
A eso hay que sumar las comidas, las entradas, los traslados y las compras, que dependen mucho de cada uno.
Cómo adaptar este itinerario
Si tenéis un día más
Es lo que cambiaríamos nosotros: nos habría gustado tener un par de días más para recorrer Marrakech con calma. Con un día extra podéis repartir los monumentos en dos jornadas, entrar en el Jardín Majorelle o hacer una excursión a Essaouira.
Si no queréis ir al desierto de dunas
Podéis dedicar el fin de semana a la ciudad y hacer una excursión de un día: el desierto de Agafay para el atardecer, el Valle de Ourika para ver el Atlas o Essaouira para la costa.
Si viajáis con niños
No intentéis encajar demasiados monumentos en un mismo día y dejad tiempo para descansar en el riad. Y si vais al desierto, tened en cuenta las horas de coche: llevad entretenimiento y aprovechad las paradas para que estiren las piernas.
Preguntas frecuentes sobre Marrakech en 4 días
¿Son suficientes cuatro días para ver Marrakech y el desierto?
Se puede, como hicimos nosotros, pero el tiempo para la ciudad es justo: en la práctica, un día y medio. Si queréis conocer Marrakech con calma, añadid uno o dos días.
¿Qué monumentos merecen la pena?
Si solo podéis entrar en uno, la Medersa Ben Youssef: fue nuestro favorito y es el más barato. El Palacio de la Bahía, por sus patios, sería nuestro segundo.
¿Merece la pena hacer un free tour en Marrakech?
Depende de cómo viajéis. A nosotros nos sirvió para que todo el grupo se ubicara en la medina el primer día. Si preferís explorar a vuestro ritmo, una audioguía es una buena alternativa.
¿Es imprescindible el Jardín Majorelle?
No. Es de los lugares más famosos de Marrakech, pero nosotros lo descartamos para disfrutar de las compras y de una comida tranquila antes del vuelo, y no lo echamos de menos. Si os hace ilusión, comprad la entrada con franja horaria en su web oficial y organizad el día a su alrededor.
Organizad vuestro viaje a Marrakech
En cuatro noches nos dio tiempo a conocer lo esencial de Marrakech y a cumplir el gran objetivo del viaje: dormir en el desierto. Nuestro consejo es planificar las visitas principales, pero dejar margen para descansar y cambiar de idea. No hace falta verlo absolutamente todo para disfrutar de un viaje.
Para el resto de la preparación (internet, dinero, seguridad, dónde dormir y qué entradas comprar), tenéis nuestra guía práctica para viajar a Marrakech.



