Hay ciudades que impresionan por un monumento concreto y otras que conquistan poco a poco.
Praga pertenece al segundo grupo.
Es una ciudad para caminar sin rumbo, cruzar puentes una y otra vez, descubrir patios escondidos, entrar en cafeterías centenarias y detenerse en cualquier esquina simplemente para contemplar el paisaje.
Nosotros decidimos dejar Praga para el final de nuestro viaje por la República Checa y, mirando atrás, creemos que fue una de las mejores decisiones que tomamos. Después de recorrer Moravia y Český Krumlov, llegar a la capital sin más desplazamientos por delante nos permitió disfrutarla con mucha más calma.
En esta guía de Praga en 6 días encontrarás el itinerario que seguimos durante nuestro viaje, con todos los lugares que creemos imprescindibles, consejos prácticos y algunos pequeños descubrimientos que hicieron que nuestra experiencia fuera todavía mejor.
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¿Son suficientes cuatro días para visitar Praga?
Sí.
Cuatro días permiten conocer los principales barrios históricos, visitar el Castillo de Praga, recorrer la Ciudad Vieja, descubrir Malá Strana y realizar alguna excursión cercana si te apetece.
Es cierto que podrías pasar una semana entera en la ciudad sin aburrirte, pero si es tu primera visita creemos que cuatro días ofrecen un equilibrio perfecto entre monumentos, paseos y tiempo para disfrutar de la ciudad sin prisas.
Nuestro mayor consejo es que no intentes convertir Praga en una lista de lugares que tachar. Gran parte de su encanto aparece cuando dejas el mapa en el bolsillo y simplemente caminas.
Nosotros aprovechamos que estuvimos 6 días para añadir tres destinos usando Praga como campamento base. El itinerario final quedó así:
- Día 1: llegada y primer paseo
- Día 2: Ciudad Vieja y Barrio Judío
- Día 3: excursión a la Suiza Bohemia
- Día 4: Strahov y Castillo de Praga
- Día 5: Karlštejn, Kampa y Letná
- Día 6: excursión a Kutná Hora
- Último día: despedida
Dónde alojarse en Praga
Nosotros nos alojamos en el Hotel Páv, situado a unos diez minutos caminando de la Plaza de la Ciudad Vieja y muy cerca del río Moldava.
Después de pasar varios días allí creemos que fue una elección excelente. Nos permitió llegar andando a prácticamente todos los lugares que queríamos visitar y, al mismo tiempo, dormir en una zona mucho más tranquila que las calles más turísticas del centro histórico.
Además, tener el desayuno incluido hizo que pudiéramos empezar cada jornada sin preocuparnos por buscar una cafetería nada más salir del hotel.
Para nosotros, la ubicación fue uno de los grandes aciertos del viaje.
Cómo moverse por Praga
Una de las cosas que más nos sorprendió fue lo sencillo que resulta desplazarse por la ciudad.
Aunque Praga cuenta con una excelente red de metro, tranvías y autobuses, durante la mayor parte del viaje apenas utilizamos el transporte público porque muchos de los lugares imprescindibles pueden recorrerse perfectamente a pie.
Cuando necesitamos transporte público, utilizamos la aplicación PID Lítačka, que permite consultar las conexiones y comprar los billetes.
En el momento de nuestro viaje, el billete de 30 minutos costaba 30 CZK y el de 90 minutos 40 CZK. Recordad que, si utilizáis un billete de papel, hay que validarlo al comenzar el trayecto. Cuidado a la hora de validar los tickets del tranvía. A nosotros nos multaron por subir al tren cuando faltaban segundos para la validación de los tickets, ¡mucho ojo!
Si es tu primera visita, te recomendamos combinar largos paseos por el centro con el tranvía para acceder al Castillo o regresar al hotel al final del día.
Para las excursiones a Karlštejn y Kutná Hora utilizamos el tren de cercanías desde Praha hlavní nádraží (Praha hl.n.). En el caso de Karlštejn también existe la posibilidad de salir desde Praha-Smíchov.
¿Merece la pena un pase turístico?
Si pensáis entrar en muchos museos y monumentos, existe el pase Go City de Praga, que incluye el Castillo y el Barrio Judío entre otras atracciones. Nosotros no lo compramos: repartimos las visitas entre días de excursión y el pase se usa en días seguidos, así que no nos compensaba. Si vosotros vais a concentrar las visitas, sumad lo que costarían las entradas por separado y comparadlo con el precio del pase para esos días.
Nuestro itinerario en Praga
Día 1 — Primer contacto con la ciudad
Salimos de Český Krumlov en FlixBus a las 12:15 y llegamos a Praga sobre las 15:20.
Después de dejar las maletas en el hotel, salimos a dar una vuelta sin ningún plan demasiado definido. Después de varios días recorriendo República Checa, nos apetecía simplemente empezar a tomar contacto con la ciudad y disfrutar del ambiente.
Para una primera tarde, una opción que nos parece muy recomendable es acercarse hasta Náplavka, el paseo junto al río Moldava. Está a unos 10 minutos andando desde nuestro hotel y es especialmente agradable al atardecer.
Los imprescindibles de esta primera jornada
- Plaza de la Ciudad Vieja
- Reloj Astronómico
- Iglesia de Nuestra Señora de Týn
- Puente de Carlos
- Torre de la Pólvora
- Plaza de la República
Nuestro consejo: no cruces el Puente de Carlos una sola vez. Hazlo por la mañana, al atardecer y, si puedes, también de noche. La luz cambia completamente la atmósfera.
Dónde comer: merece la pena alejarse un poco de las calles más turísticas para encontrar restaurantes con mejor relación calidad-precio, y dedicar al menos una comida a probar platos tradicionales como la svíčková, el guláš o el pato asado acompañado de una buena cerveza checa.
Día 2: Ciudad Vieja y Barrio Judío
Este fue uno de los días más completos del viaje. En total hicimos unos 9 kilómetros a pie.
Salimos del hotel sobre las 9:00 y nos dirigimos hacia el río, pasando por el Teatro Nacional, hasta llegar a la Plaza de la Ciudad Vieja.
Si llegáis unos minutos antes de la hora en punto, merece la pena esperar para ver el pequeño desfile de los apóstoles del Reloj Astronómico. Se puede ver cada hora entre las 9:00 y las 23:00.
Después subimos a la Torre del Ayuntamiento Viejo, desde donde se tienen unas vistas estupendas del centro histórico. En nuestro viaje la entrada rondaba los 300 CZK con ascensor. Los horarios y precios pueden cambiar, así que lo mejor es comprobarlos antes de ir en la web oficial de turismo de Praga.
Si os gusta conocer la historia de lo que estáis viendo pero no queréis pagar un tour guiado, una buena alternativa es una audioguía de la Ciudad Vieja y el Barrio Judío en el móvil (hay veces que sólo está en inglés), para recorrerlos a vuestro ritmo.
Desde allí seguimos por la calle Celetná, una de las calles históricas más bonitas del centro, hasta la Torre de la Pólvora y continuamos hacia Josefov, el antiguo barrio judío.
El Barrio Judío de Praga
Una de las visitas que teníamos claro que queríamos hacer era el Museo Judío de Praga.
Y aquí hay una cosa importante que conviene saber antes de ir: el Museo Judío no es un único edificio, sino un conjunto de sinagogas y monumentos repartidos por el antiguo barrio judío.
Con una única entrada se pueden visitar las sinagogas Maisel, Pinkas, Vieja-Nueva y Española, además del Antiguo Cementerio Judío.
La entrada costaba 600 CZK (unos 24 €) cuando estuvimos nosotros y es válida durante tres días consecutivos, aunque cada lugar solo puede visitarse una vez.
Las entradas se pueden comprar en la web oficial del Museo Judío de Praga.
Importante: el museo permanece cerrado los sábados.
Después de la visita hicimos una parada en el histórico Café Louvre, abierto desde 1902, y dedicamos parte de la tarde a pasear por las tiendas del centro.
A las 17:30 nos dirigimos hacia el Puente de Carlos, que cruzamos tranquilamente antes de terminar la tarde junto al río.
Día 3: Excursión al Parque Nacional de la Suiza Bohemia
El tercer día lo dedicamos por completo a salir de Praga y conocer uno de los paisajes naturales más conocidos del norte de República Checa: la Suiza Bohemia.
Contratamos con Northern Hikes la excursión Hikers’ TOP 3 Highlights Tour, que nos costó 360 € los dos.
Nos recogieron directamente en la puerta del hotel entre las 7:15 y las 8:00 y regresamos a Praga alrededor de las 20:00.
La excursión incluye tres de los lugares más conocidos de esta zona:
- Pravčická brána, el famoso arco natural de piedra.
- La Garganta Salvaje, donde se hace un pequeño recorrido en barca.
- El puente de Bastei, ya en Alemania.
Para esta última parada necesitaréis llevar DNI o pasaporte, ya que se cruza la frontera.
En total son unos 15 kilómetros de recorrido, principalmente por bosque y terreno irregular, por lo que consideramos que tiene un nivel intermedio.
El tramo más exigente es la subida hasta Pravčická brána, que puede llevar alrededor de una hora y media y acumula unos 212 metros de desnivel.
En nuestro caso, el precio de la excursión incluía la comida a la carta, un snack y agua.
¿Qué llevar al Parque Nacional de la Suiza Bohemia?
Aunque estéis viajando en verano, no os confiéis. Para esta excursión recomendamos llevar zapatillas deportivas cómodas y algo de ropa de lluvia.
También tened en cuenta que el día es largo: salís temprano y no regresáis a Praga hasta aproximadamente las 20:00.
Nuestro consejo es que esa noche no hagáis grandes planes y cenéis cerca del hotel.
Día 4 – Monasterio de Strahov, Castillo de Praga, Malá Strana y uno de los mejores atardeceres de la ciudad
Después del día de excursión nos apetecía bajar un poco el ritmo, así que dedicamos la mañana al Monasterio de Strahov y después visitamos el Castillo de Praga.
Monasterio de Strahov
Empezamos por el Monasterio de Strahov, donde visitamos su espectacular biblioteca barroca, formada por la Sala Teológica y la Sala Filosófica, además del gabinete de curiosidades.
La visita completa lleva aproximadamente entre 60 y 90 minutos.
La entrada a las bibliotecas rondaba las 220 CZK cuando estuvimos nosotros y el horario era de 9:00 a 17:00.
Pero hay otro motivo para acercarse hasta aquí: las vistas.
No os vayáis sin asomaros a la terraza-mirador que hay junto a la cervecería del monasterio. Es un buen lugar para hacer una pequeña pausa antes de continuar.
Castillo de Praga
Desde Strahov caminamos unos 10-15 minutos hasta el Castillo de Praga.
Decidimos organizar esta visita en sábado porque queríamos entrar en la Catedral de San Vito y sus horarios son diferentes según el día de la semana.
Cómo funcionan las entradas del Castillo de Praga
Una cosa que conviene tener en cuenta antes de visitar el Castillo de Praga es que los edificios históricos no se visitan con una entrada individual para cada uno, sino mediante diferentes circuitos que incluyen varios monumentos.
Nosotros elegimos el Circuito B, que incluye cuatro de los lugares más importantes del recinto:
- Catedral de San Vito.
- Antiguo Palacio Real.
- Basílica de San Jorge.
- Callejón del Oro.
La entrada nos costó alrededor de 450 CZK (unos 18 €). Podéis consultar los circuitos disponibles y comprar las entradas en la web oficial del Castillo de Praga.
Tened en cuenta que cada edificio incluido en el circuito se puede visitar una sola vez, así que merece la pena organizar un poco el recorrido antes de empezar. Si es vuestra primera visita, el Circuito B es una buena opción para conocer los principales edificios históricos sin complicaros demasiado.
En el castillo hay muchísima historia y sin contexto es fácil pasar por delante de todo sin entender lo que estáis viendo. Si no queréis pagar un guía, una opción más económica es combinar la entrada oficial con una audioguía del Castillo de Praga en el móvil, para escucharla mientras lo recorréis.
Información práctica
El recinto del castillo, incluidos sus patios, se puede recorrer gratuitamente. Según la información que consultamos para nuestra visita, el horario era de 6:00 a 22:00, mientras que los edificios históricos cerraban a las 17:00.
Si queréis entrar en los monumentos, os recomendamos consultar los horarios actualizados y comprar las entradas con antelación, especialmente si viajáis en temporada alta. Así podréis organizar mejor la visita y evitar la cola de la taquilla.
Un truco: pasadas las 17:00 (las 16:00 de noviembre a marzo), cuando cierran los edificios, el Callejón del Oro se puede pasear gratis, aunque las casitas y las exposiciones ya no se pueden visitar. En el número 22 se ubica la casa que alquiló Ottla, la hermana de Kafka, en el verano de 1916 y él la usó como refugio para escribir, sobre todo por las tardes y noches, más o menos entre finales de 1916 y marzo de 1917. Hay una pequeña placa en la fachada, y hoy día es una tienda de souvenirs.
Terminamos el día viendo el atardecer desde los jardines del castillo y bajando después hacia Malá Strana para cenar.
Día 5: excursión a Karlštejn, Kampa y Letná
El quinto día volvimos a madrugar para hacer otra excursión desde Praga, esta vez al Castillo de Karlštejn.
El castillo cierra los lunes, así que es importante tenerlo en cuenta a la hora de organizar el itinerario.
Cogimos el tren en Praha hl.n. y el trayecto dura unos 40 minutos. Desde la estación de Karlštejn hay que caminar aproximadamente 25-30 minutos hasta llegar al castillo.
Nosotros buscamos un tren que llegara sobre las 10:15-10:30 para tener tiempo suficiente de subir tranquilamente y hacer la visita.
Visita al Castillo de Karlštejn
Teníamos reservada la Ruta II «Capillas», que incluye la espectacular Capilla de la Santa Cruz.
Nuestro tour era a las 11:05, en inglés, y duraba aproximadamente 100 minutos.
La entrada nos costó alrededor de 750 CZK y la reservamos previamente en la web oficial del Castillo de Karlštejn.
Kampa, Malá Strana y Letná
De vuelta a Praga todavía teníamos tarde por delante, así que aprovechamos para pasear por la isla de Kampa, acercarnos hasta el Muro de John Lennon y recorrer de nuevo las calles de Malá Strana.
Después hicimos una parada para tomar un café y continuamos hasta Letná.
El parque de Letná es uno de nuestros sitios favoritos para terminar el día, especialmente al atardecer, gracias a las vistas que ofrece sobre los puentes y el río Moldava.
Nos tomamos una cerveza en el biergarten del parque y después volvimos hacia el centro cruzando el Puente de Carlos, esta vez ya iluminado.
Día 6 — Excursión a Kutná Hora
Para nuestro último día completo en Praga dejamos otra de las excursiones más populares desde la capital: Kutná Hora.
Cogimos el tren de las 10:04 en Praha hl.n. y llegamos aproximadamente a las 11:00.
Nuestro primer objetivo era visitar uno de los lugares más curiosos de la ciudad: el Osario de Sedlec.
El Osario de Sedlec
Teníamos reservada la visita para las 12:00.
Y aquí sí os recomendamos reservar con antelación. La entrada tiene horarios concretos y, especialmente en temporada alta, puede llenarse.
Nosotros hicimos la reserva online a través de sedlec.info.
Compramos una entrada combinada para el Osario de Sedlec y la Catedral de la Asunción, por 220 CZK, y después pagamos aparte la Catedral de Santa Bárbara, por 180 CZK. Os lo contamos todo en nuestra guía de Kutná Hora desde Praga.
Después de visitar el osario y la catedral nos dirigimos hacia el centro histórico de Kutná Hora. Desde Sedlec podéis llegar en autobús, por ejemplo con la línea 801, o caminar durante unos 40 minutos.
Centro histórico de Kutná Hora
Una vez en el centro visitamos la impresionante Catedral de Santa Bárbara, paseamos por la calle Barborská y aprovechamos para comer antes de regresar a Praga.
Volvimos a la capital a media tarde, con tiempo suficiente para disfrutar de nuestra última tarde completa en la ciudad.
Último día: despedida de Praga
Nuestro último día lo dejamos prácticamente libre.
Después de varios días recorriendo la ciudad y haciendo excursiones, nos apetecía tener una mañana tranquila para hacer las últimas compras, tomar un café sin prisas y despedirnos de Praga.
Nuestro vuelo salía a las 20:55 desde el aeropuerto Václav Havel, así que salimos del centro alrededor de las 17:30, con bastante margen.
Para llegar al aeropuerto existen diferentes opciones. Entre ellas está el Airport Express (AE) y también la combinación de metro + autobús 119.
Si vais con mucho equipaje, viajáis de noche o simplemente no queréis estar pendientes de horarios, podéis reservar un traslado privado al aeropuerto con antelación.
Nuestro vuelo salía por la tarde, así que después del check-out dejamos las maletas en el hotel, que tenía una habitación cerrada con llave para guardarlas. Si vuestro alojamiento no ofrece este servicio, podéis dejarlas en una consigna en el centro y disfrutar del último día sin cargar con ellas.
Dónde comer y beber en Praga
Antes de viajar llevábamos una pequeña lista de sitios que queríamos probar. Algunos los visitamos y otros se quedaron para la próxima vez.
Estos eran nuestros imprescindibles:
Lokál Dlouhá
Un clásico para probar cocina checa tradicional y cerveza sin pasteurizar.
Es bastante popular, así que si queréis comer allí puede ser recomendable reservar o contar con que quizá tengáis que esperar.
U Fleků
Una de las cervecerías históricas de Praga y, además, estaba justo al lado de nuestro hotel.
Aquí tienen su propia cerveza negra y es uno de esos lugares que merece la pena conocer por el ambiente y la historia.
Un pequeño aviso: si os ofrecen chupitos de Becherovka sin haberlos pedido, comprobad antes de aceptarlos porque se cobran aparte.
Pivovar U Medvídků
Otra cervecería histórica, con origen en 1466, situada a unos cinco minutos andando de nuestro hotel.
Pork’s y U Glaubiců
Dos opciones para comer en Malá Strana, muy cerca del Puente de Carlos.
Nuestra recomendación final tras estos 6 días
Praga es una ciudad que da para mucho, pero si es tu primera visita, este itinerario te va a dejar con la sensación de haberla conocido de verdad: monumentos, barrios con alma propia, y al menos una excursión que te aleje de las multitudes.
Lo único que nos llevamos como pendiente para una próxima vez es Vyšehrad, el otro castillo de la ciudad, mucho menos visitado que el principal.



