Hay lugares que, cuando los ves en fotografías antes de viajar, piensas que quizá estén un poco sobrevalorados.
Con Český Krumlov nos pasó justo lo contrario. Tenemos que confesar que el trayecto fue un poco estresante, porque el autobús que cogíamos de Mikulov a Brno llegó con media hora de retraso, y luego el tren que nos llevaba de Brno a Cesky Krumlov sufrió una modificación por trabajos en las vías, y la zona afectada la cubrían con otro autobús.
Cuando llegamos entendimos inmediatamente por qué es uno de los lugares más fotografiados de República Checa. Un casco histórico medieval, el río Moldava rodeando la ciudad, tejados de colores, pequeñas calles empedradas y un enorme castillo dominándolo todo desde lo alto.
En nuestro viaje por República Checa decidimos pasar dos noches en Český Krumlov. Llegamos el lunes por la tarde, tuvimos todo el martes para recorrer la ciudad y el miércoles por la mañana continuamos nuestra ruta.
Y, después de haber estado allí, creemos que fue una buena decisión.
No porque necesitéis dos días completos para visitar todos sus monumentos, sino porque dormir en Český Krumlov permite disfrutarla con otro ritmo y, sobre todo, verla en diferentes momentos del día.
Llegada a Český Krumlov
Llegamos a Český Krumlov el lunes por la tarde.
Después de instalarnos en el alojamiento, aprovechamos para salir a dar una primera vuelta y conocer un poco la ciudad antes de que llegara la hora de cenar.
Y fue una buena idea.
La primera impresión de Český Krumlov es precisamente una de las cosas que más nos gustaron del viaje. No necesitas empezar inmediatamente con una lista de monumentos: simplemente caminar por el centro, cruzar alguno de sus puentes y empezar a descubrir sus calles ya merece la pena.
Además, tener dos noches nos permitió que esa primera tarde noche fuera tranquila. No teníamos que intentar verlo todo antes de que anocheciera.
Cenamos en la ciudad, en Krčma Šatlava donde habíamos reservado la semana anterior por email y volvimos al alojamiento, dejando las visitas principales para el día siguiente.

Český Krumlov por la mañana
El martes fue nuestro día completo para descubrir Český Krumlov.
Y aquí nuestro principal consejo es muy sencillo: madrugad.
Durante el día, especialmente en temporada alta, la ciudad recibe muchos visitantes y algunas de sus calles pueden estar bastante concurridas.
A primera hora, sin embargo, el ambiente es completamente diferente.
Las calles están mucho más tranquilas, los comercios todavía están empezando a abrir y puedes disfrutar de las fachadas, los puentes y las vistas prácticamente sin tener que esquivar grupos de turistas.
Para nosotros, ese fue uno de los grandes motivos por los que mereció la pena dormir allí.
El casco histórico
El casco histórico de Český Krumlov es Patrimonio de la Humanidad y es, probablemente, el principal motivo por el que todo el mundo acaba enamorándose de esta ciudad.
La mejor manera de conocerlo es caminando.
No hace falta seguir una ruta perfecta. De hecho, parte de la gracia está en dejarse llevar por las calles y descubrir pequeñas plazas, rincones y perspectivas del río.
Uno de los puntos principales es la Plaza de Svornosti, el centro de la ciudad histórica.
Desde allí podéis comenzar a recorrer las calles que llevan hacia el castillo, aunque os recomendamos no ir directamente: merece la pena desviarse por las callejuelas y acercarse al río para ir descubriendo la ciudad desde diferentes perspectivas.
El castillo de Český Krumlov
El gran protagonista de la ciudad es, sin duda, su castillo.
El complejo es enorme y se encuentra en una posición elevada sobre el centro histórico.
Una de las cosas que más nos gustó fue precisamente recorrer sus diferentes patios y espacios exteriores antes de continuar hacia las zonas más altas.
Y es que el castillo no solo merece la pena por su patrimonio, sino también por las vistas sobre Český Krumlov.
Desde arriba podéis ver perfectamente cómo el río Moldava hace una gran curva alrededor del casco histórico y cómo las casas de colores se van adaptando a su recorrido.
Es una de esas panorámicas que en fotografía son bonitas, pero que en persona ganan muchísimo.

La torre del castillo
La torre es probablemente uno de los elementos más reconocibles de Český Krumlov.
Su silueta y sus colores destacan desde prácticamente cualquier punto de la ciudad.
Se puede subir a la torre y, aunque toca enfrentarse a unas cuantas escaleras, las vistas desde arriba compensan el esfuerzo.
Desde allí se obtiene una de las mejores panorámicas de la ciudad.
Si os gusta la fotografía, este es uno de los lugares que nosotros marcaríamos como imprescindible.
Los jardines del castillo
Después de recorrer el complejo del castillo podéis continuar hasta sus jardines.
Es una zona mucho más abierta y tranquila que las calles del centro y resulta perfecta para hacer una pausa.
En nuestro caso, además, viajamos en agosto y el calor se hizo notar bastante, así que cualquier momento para descansar un poco a la sombra era bienvenido.
Los jardines son bastante grandes y permiten desconectar durante un rato del ambiente más turístico del centro.
El río Moldava
El Moldava es una parte fundamental de la imagen de Český Krumlov.
El río rodea buena parte del casco histórico y hace que la ciudad tenga ese aspecto tan característico que vemos en las fotografías.
Durante el paseo iréis cruzando diferentes puentes y encontraréis continuamente nuevos puntos desde los que fotografiar el castillo y las casas.
También existen actividades acuáticas en el río durante los meses de verano, como descenso en canoa o rafting.
Nosotros no hicimos ninguna de ellas, pero puede ser una opción interesante si tenéis más tiempo o queréis incluir una actividad diferente en la visita.
Los mejores miradores de Český Krumlov
Una de las cosas que más disfrutamos fue simplemente ir buscando diferentes puntos desde los que contemplar la ciudad.
Uno de los lugares más conocidos es el Puente de Cloak, situado en el complejo del castillo.
Desde allí se obtiene una panorámica muy bonita de los tejados y del casco histórico.
Pero nuestro consejo es que no os obsesionéis con encontrar “el mejor mirador”.
Český Krumlov está llena de pequeños puntos desde los que sacar buenas fotografías y muchas veces las mejores vistas aparecen simplemente mientras camináis.
Perderse por las calles
Puede parecer un consejo demasiado básico, pero en Český Krumlov funciona especialmente bien.
Después de visitar los lugares principales, dedicad un rato a perderos por el casco histórico.
Hay calles mucho más tranquilas que las principales, pequeñas plazas y rincones desde los que se ve el río o el castillo de una manera diferente.
Y precisamente porque nosotros teníamos todo el martes, pudimos permitirnos hacer esto sin estar pendientes del reloj.
No necesitábamos salir corriendo de una visita para llegar a la siguiente.
Český Krumlov al final del día
Aquí es donde creemos que está una de las grandes ventajas de pasar la noche en Český Krumlov.
Durante las horas centrales del día, la ciudad puede estar bastante llena.
Pero cuando empiezan a marcharse los visitantes que vienen en excursiones de un día, el ambiente cambia.
Las calles se tranquilizan, las terrazas siguen llenas de gente y la ciudad empieza a tener un ambiente mucho más relajado.
Para nosotros, ese momento fue una de las razones por las que nos alegramos de haber reservado dos noches.
No teníamos que ver Český Krumlov con el reloj en la mano.
Podíamos simplemente pasear, cenar y volver caminando al alojamiento.
Nuestro último paseo por Český Krumlov
El miércoles por la mañana todavía tuvimos tiempo para dar un último paseo antes de continuar nuestro viaje.
Y aquí volvimos a disfrutar de algo que nos había gustado el día anterior: la tranquilidad de las primeras horas del día.
Desayunar, salir con calma, volver a recorrer alguna de las calles que más nos habían gustado y despedirnos de la ciudad sin prisas fue una manera perfecta de cerrar esta etapa.
Después de dos noches, sentimos que habíamos tenido tiempo suficiente para conocerla sin necesidad de correr.
¿Cuánto tiempo recomendamos para Český Krumlov?
Después de nuestra experiencia, creemos que dos noches son una opción estupenda para conocer Český Krumlov.
No significa que necesitéis dos días completos de visitas.
De hecho, si vais muy justos de tiempo podéis conocer los principales puntos de interés en un día.
Pero dormir allí os permite dividir la visita:
Lunes por la tarde
- Llegada y alojamiento.
- Primer paseo por el centro.
- Cena y paseo nocturno.
Martes
- Recorrido completo por el casco histórico.
- Castillo y torre.
- Jardines.
- Miradores.
- Río Moldava.
- Tiempo para callejear y comer tranquilamente.
- Paseo y cena por la tarde/noche.
Miércoles por la mañana
- Último paseo.
- Desayuno.
- Salida hacia el siguiente destino.
Para nosotros, este ritmo fue mucho más agradable que intentar hacer Český Krumlov como una excursión rápida desde Praga.
¿Es una ciudad muy turística?
Sí.
Y creemos que es importante decirlo porque forma parte de la experiencia.
Český Krumlov es preciosa, pero también es uno de los destinos turísticos más conocidos de República Checa.
En agosto encontramos bastante gente durante las horas centrales del día, especialmente en las calles principales.
Por eso nuestra recomendación práctica es aprovechar la primera hora de la mañana y el final de la tarde.
Y si podéis dormir allí, mejor todavía.
No vais a tener la ciudad para vosotros solos, pero sí podréis experimentar dos momentos del día en los que el ambiente es mucho más tranquilo.
¿Merece la pena incluir Český Krumlov en una ruta por República Checa?
En nuestro caso, estamos muy contentos de haberla incluido.
Después de visitar Praga y recorrer la zona de Moravia, Český Krumlov supuso otro cambio de escenario dentro del viaje.
Es una ciudad pequeña, pero con muchísimo encanto, y tiene algo que no siempre encontramos en otros destinos: la propia ciudad es el atractivo.
No necesitas llenar el día de visitas.
Puedes caminar, mirar, hacer fotografías, parar a tomar algo y volver a caminar.
Y eso, durante un viaje con bastantes desplazamientos, también se agradece.
Nuestros gastos en Český Krumlov
Como en el resto de nuestro viaje, queremos contaros también cuánto nos costó nuestra estancia.
Aquí incluiremos nuestros gastos reales de:
- Alojamiento de las dos noches: unos 250€
- Transporte hasta Český Krumlov: unos 50€ en total los dos.
- Comidas y cenas. Aquí se notó que el sitio es más turístico, pero no subió de 35€ la pareja.
Porque uno de los objetivos de este blog es precisamente enseñar el viaje tal y como lo vivimos nosotros: qué hicimos, qué nos gustó, qué cambiaríamos y cuánto nos costó.
Nuestro consejo final
Si estáis preparando una ruta por República Checa y tenéis tiempo suficiente, nosotros no plantearíamos Český Krumlov únicamente como una excursión de unas horas.
Dormid allí.
Llegad por la tarde, disfrutad de un primer paseo, dedicad el día siguiente a conocer la ciudad y aprovechad la mañana siguiente para despedirla con calma.
En nuestro caso, pasar dos noches hizo que la visita se sintiera mucho más relajada.
Y quizá esa sea precisamente la mejor manera de conocer Český Krumlov: sin correr y dejando que la propia ciudad marque el ritmo.



