Ruta por la República Checa en 11 días: nuestro itinerario completo día a día

Cuando empezamos a organizar este viaje nos encontramos con el mismo problema que probablemente tengas tú ahora: la mayoría de itinerarios por la República Checa se limitaban a pasar cuatro o cinco días en Praga y hacer una excursión a Kutná Hora o Karlovy Vary.

Nosotros buscábamos algo diferente.

Queríamos conocer la capital, por supuesto, pero también descubrir otras regiones del país, recorrer pequeños pueblos, visitar castillos, caminar por la naturaleza y, sobre todo, viajar sin prisas.

Después de darle muchas vueltas, este fue el itinerario que elegimos para recorrer la República Checa en 11 días utilizando únicamente transporte público.

Mirando atrás, creemos que fue un recorrido muy equilibrado y volveríamos a hacerlo prácticamente igual.

Resumen del itinerario

DíaDestino
1Llegada a Praga y traslado a Mikulov
2Mikulov y los viñedos de Moravia
3Brno de paso y llegada a Český Krumlov
4Český Krumlov
5Llegada a Praga
6Praga, la ciudad de las cien torres
7Parque Nacional de la Suiza Bohemia
8Castillo de Praga y Malá Strana
9Castillo de Karlštejn
10Kutná Hora
11Vuelo de regreso

Día 1 – De Sevilla a Mikulov

Nuestro viaje comenzó con un vuelo directo entre Sevilla y Praga.

En lugar de quedarnos en la capital, seguimos en tren hasta Brno y, desde allí, tomamos un autobús hasta Mikulov, en pleno corazón de la región vinícola de Moravia. Fue una decisión muy meditada durante la planificación y, después del viaje, creemos que fue un acierto.

De esta forma dejamos Praga para el final, cuando ya no tendríamos que preocuparnos por hacer largos desplazamientos entre ciudades y podríamos disfrutarla con más tranquilidad.

Llegamos a Mikulov al atardecer, con tiempo suficiente para instalarnos, dar un primer paseo por la plaza principal y la explanada del castillo, y cenar en una terraza con una copa de vino local.

Lo mejor del día: empezar el viaje directamente en Moravia nos permitió evitar volver sobre nuestros pasos más adelante.

Día 2 – Mikulov y los viñedos de Moravia

Si tuviéramos que elegir la mayor sorpresa del viaje, probablemente sería este día.

Alquilamos bicicletas para recorrer parte de la región vinícola que rodea Mikulov y fue una de las mejores experiencias del viaje.

Pedalear entre viñedos, hacer pequeñas paradas para disfrutar del paisaje y terminar el día viendo el atardecer desde Svatý Kopeček fue uno de esos momentos que recordaremos durante mucho tiempo.

Si hoy organizáramos de nuevo el viaje, probablemente añadiríamos una segunda noche aquí para explorar con más calma.

Día 3 – Brno de paso y llegada a Český Krumlov

Por la mañana tomamos un autobús de vuelta a Brno, aunque esta vez solo de paso: teníamos unas tres horas antes de continuar viaje, tiempo suficiente para dejar las maletas en los lockers de la estación y dar un paseo rápido por el centro.

Visitamos la plaza de la Libertad y el mercado de Zelný trh, y nos asomamos a la Catedral de San Pedro y San Pablo antes de volver a la estación. Fue una parada breve, pero suficiente para hacernos una idea de la ciudad.

Por la tarde tomamos un tren con transbordo hasta Český Krumlov, donde llegamos ya de noche. Nada más dejar las maletas salimos a pasear: la plaza Náměstí Svornosti, las calles medievales y el castillo iluminado sobre el río Moldava nos dieron la bienvenida. Cenamos en una taberna medieval con parrilla de leña a la vista.

Lo mejor del día: descubrir que Krumlov de noche, sin apenas turistas, tiene una magia completamente distinta a la del día.

Día 4 – El castillo de Český Krumlov

Desayunamos temprano y salimos a la calle antes de las 9:00: hasta esa hora, Krumlov está casi vacío y la calle Latrán es toda vuestra.

Dedicamos la mañana al Castillo de Český Krumlov, con su museo, su torre de 162 escalones y una de las mejores vistas de la ciudad. Los jardines barrocos, gratuitos, merecen también una visita tranquila.

Por la tarde dejamos los museos a un lado: tiendas, café, un helado y, al caer la tarde, volvimos al castillo para verlo con otra luz. Pasadas las 20:30 la ciudad vuelve a quedar prácticamente para vosotros.

Dormir una segunda noche allí fue un gran acierto: la mayoría de excursionistas van y vuelven en el día, así que quien se queda a dormir tiene el casco histórico casi en exclusiva por la mañana y por la noche.

Día 5 – Llegada a Praga

Después de varios días recorriendo Moravia y Bohemia, llegamos por fin a Praga.

Aunque era el lugar más esperado del viaje, nos alegramos de haberla dejado para el final. Llegábamos con el itinerario prácticamente completado y sin la presión de tener que seguir desplazándonos entre ciudades.

Ese mismo día aprovechamos para realizar una primera toma de contacto con la ciudad, pasear sin rumbo por sus calles y empezar a descubrir por qué está considerada una de las capitales más bonitas de Europa.

Día 6 – Praga, la ciudad de las cien torres

Habíamos dejado Praga para el final del viaje por un motivo muy sencillo: queríamos disfrutarla sin mirar constantemente el reloj ni pensar en el siguiente tren.

Fue, sin duda, una de las mejores decisiones del itinerario.

Dedicamos el día a recorrer el centro histórico caminando, porque creemos que es la mejor forma de descubrir la ciudad. Hay lugares que todo el mundo visita, como la Plaza de la Ciudad Vieja, el Reloj Astronómico o el Puente de Carlos, pero gran parte del encanto de Praga aparece cuando uno se aleja unos metros de las calles más concurridas.

Nos sorprendió especialmente la facilidad con la que la ciudad cambia de ambiente de un barrio a otro. En apenas unos minutos puedes pasar de una plaza llena de turistas a una calle tranquila con cafeterías, librerías y pequeños comercios donde el ritmo parece completamente diferente.

Nuestro consejo es muy sencillo: reserva tiempo para no hacer nada. Si intentas encadenar monumentos durante todo el día, terminarás viendo Praga sin llegar a sentirla.

Día 7 – Excursión al Parque Nacional de la Suiza Bohemia

Si Praga era el gran icono del viaje, esta excursión era la gran incógnita.

Habíamos reservado una salida organizada para recorrer algunos de los lugares más espectaculares del Parque Nacional de la Suiza Bohemia y de la cercana Suiza Sajona, en Alemania.

La ruta combinó senderos entre bosques, miradores naturales, el impresionante arco de roca de Pravčická brána, un paseo en barca por las gargantas del río Kamenice y, para terminar, el famoso puente de Bastei, ya en territorio alemán.

Fue la jornada más exigente físicamente de todo el viaje, con aproximadamente quince kilómetros de caminata y numerosos tramos de escaleras y desniveles. Sin embargo, el recorrido está muy bien organizado y las diferentes paradas permiten recuperar fuerzas antes de continuar.

Eso sí, llevar un calzado cómodo con buena suela no es una recomendación, sino una necesidad.

Día 8 – El Castillo de Praga y Malá Strana

Después de la intensidad del día anterior decidimos volver a un ritmo mucho más tranquilo.

Antes del castillo subimos al Monasterio de Strahov, con su biblioteca barroca y su terraza-mirador junto a la cervecería del monasterio, una parada que no estaba en nuestros planes iniciales y que terminó siendo una de las favoritas del viaje.

Desde allí, en 10-15 minutos andando, llegamos al Castillo de Praga. Más que un castillo, se trata de un enorme conjunto histórico formado por palacios, patios, jardines e iglesias que dominan toda la ciudad desde la colina. La Catedral de San Vito fue, probablemente, el edificio que más nos impresionó durante la visita.

Tras recorrer el recinto descendimos caminando hacia Malá Strana, uno de los barrios con más encanto de la ciudad, y terminamos la jornada cruzando de nuevo el Puente de Carlos al atardecer.

Día 9 – Castillo de Karlštejn

Nuestro penúltimo día completo lo reservamos para visitar el Castillo de Karlštejn.

Se encuentra a poco más de media hora en tren desde Praga, y la caminata desde la estación hasta el castillo es muy agradable. El edificio, construido por Carlos IV en el siglo XIV, domina todo el valle desde una colina rodeada de bosques y ofrece una imagen realmente espectacular incluso antes de comenzar la visita.

Tras la visita guiada, en lugar de volver directos a Praga, cruzamos hacia la isla de Kampa, paseamos junto al Muro de John Lennon y terminamos la tarde en Malá Strana, con calma.

Guardamos el mejor momento para el final: subimos hasta el parque de Letná justo antes del atardecer. Las vistas de los puentes y de toda Praga a nuestros pies, con una cerveza fría en la mano, fue una de las mejores formas de cerrar el día.

Nota importante si vas a organizarte por tu cuenta: Karlštejn cierra los lunes, así que si vas a visitarlo, evita programarlo ese día.

Día 10 – Excursión a Kutná Hora

Kutná Hora era una de las excursiones que más ganas teníamos de hacer.

Llegar desde Praga resulta muy sencillo utilizando el tren, por lo que no vimos necesario contratar ninguna excursión organizada.

El lugar más conocido es, sin duda, el Osario de Sedlec. Habíamos visto fotografías antes del viaje, pero ninguna hace justicia a la impresión que produce recorrer este pequeño templo decorado con miles de huesos humanos. Es una visita tan impactante como difícil de olvidar.

Importante: exige entrada anticipada online, con fecha y hora — en verano se agota con facilidad.

Después nos dirigimos al centro histórico para visitar la Catedral de Santa Bárbara, pasear por sus calles y disfrutar de un ambiente mucho más tranquilo que el de Praga.

Creemos que dedicar un día completo a Kutná Hora es una decisión muy acertada. No solo por el osario, sino por el conjunto de la ciudad.

Día 11 – Regreso a Sevilla

Toda ruta llega a su fin.

Nuestro vuelo salía desde Praga, así que únicamente tuvimos que desplazarnos hasta el aeropuerto utilizando el transporte público.

Mientras esperábamos para embarcar comentábamos una sensación que se había repetido durante todo el viaje: la República Checa nos había sorprendido mucho más de lo que esperábamos.

Praga había cumplido con todas las expectativas, pero fueron lugares como Mikulov, Český Krumlov o la Suiza Bohemia los que terminaron convirtiendo este recorrido en algo mucho más completo.

¿Cambiaríamos algo del itinerario?

Después de recorrer el país, creemos que el itinerario funcionó muy bien.

Aun así, si volviéramos a organizar este viaje, añadiríamos una segunda noche en Mikulov para recorrer con más calma la región vinícola de Moravia, y también intentaríamos madrugar para visitar algunos de los lugares más populares de Praga antes de que llegaran los grupos organizados.

Por lo demás, repetiríamos prácticamente todas las decisiones que tomamos durante la planificación. Especialmente dos: dejar Praga para el final, y viajar exclusivamente en transporte público. Ambas hicieron que el viaje fuera mucho más cómodo y relajado.

Nuestro consejo si quieres hacer esta ruta

Si dispones de entre diez y doce días, creemos que este itinerario ofrece un equilibrio difícil de mejorar.

Combina ciudades monumentales, pueblos con mucho encanto, naturaleza, castillos y gastronomía sin necesidad de recorrer grandes distancias cada día.

Nosotros terminamos el viaje con la sensación de haber conocido varias Repúblicas Checas completamente distintas. Y probablemente esa sea la mejor forma de resumir esta experiencia.