Guía para viajar a la República Checa: itinerario, consejos y todo lo que necesitas saber para organizar un viaje inolvidable

La República Checa llevaba tiempo en nuestra lista de destinos pendientes. Como mucha gente, nuestra primera idea era pasar varios días en Praga y hacer alguna excursión cercana. Sin embargo, cuanto más investigábamos, más claro teníamos que viajar a República Checa por libre ofrecía mucho más que conocer su capital.

Finalmente decidimos recorrerlo durante 11 días utilizando únicamente transporte público. Combinamos ciudades históricas, pueblos entre viñedos, castillos, naturaleza y algunos de los paisajes más bonitos de Europa Central. El resultado fue un viaje mucho más variado de lo que imaginábamos y una de esas rutas que, al terminar, recomendaríamos sin dudar.

En esta guía compartimos todo lo que aprendimos antes y durante el viaje: cómo organizar el itinerario, cuánto cuesta viajar por libre, cómo moverse entre ciudades, qué lugares merecen realmente la pena y los pequeños detalles que solo descubres cuando ya has estado allí.

Si estás preparando un viaje a la República Checa, esperamos que esta guía te ahorre muchas horas de planificación y te ayude a disfrutar del país tanto como lo hicimos nosotros.


¿Merece la pena viajar a República Checa?

Sí, y por varios motivos.

La mayoría de viajeros visita únicamente Praga. Es comprensible: es una de las ciudades más bonitas de Europa y tiene atractivos suficientes para pasar varios días. Sin embargo, limitar el viaje a la capital significa perderse una parte muy importante del país.

En apenas unas horas de tren puedes pasar de pasear por un centro histórico declarado Patrimonio de la Humanidad a recorrer viñedos en bicicleta, dormir en un pueblo medieval perfectamente conservado o caminar por un parque nacional con espectaculares formaciones de roca y puentes de piedra.

Otro de los grandes atractivos de la República Checa es la facilidad para viajar por libre. La red ferroviaria funciona muy bien, los autobuses conectan prácticamente cualquier localidad y, salvo que quieras recorrer zonas muy concretas, no es necesario alquilar un coche. Nosotros hicimos todo el viaje en tren y autobús y la experiencia fue cómoda y muy económica. La única pega que encontramos fue que algunos trenes sufrieron pequeños retrasos, pero no tuvimos ningún problema con los transbordos y demás.

Además, aunque el turismo ha crecido mucho en los últimos años, fuera de Praga todavía es posible encontrar lugares donde el ritmo es mucho más tranquilo y la sensación de autenticidad sigue muy presente. De hecho , en Moravia la mayoría del turismo que encontramos fue local.


Nuestro itinerario por República Checa en 11 días

Nuestro viaje comenzó y terminó en Praga, ciudad a la que volamos desde Sevilla. Nada más aterrizar tomamos un tren hacia Brno, y luego un autobús hasta Mikulov para empezar la ruta por Moravia y dejar la capital para el final del viaje.

A partir de ahí continuamos hasta Mikulov, seguimos hacia Český Krumlov y terminamos pasando varios días en Praga, desde donde realizamos las excursiones a la Suiza Bohemia, Kutná Hora y el Castillo de Karlštejn antes de regresar a casa.

La ruta quedó así:

  • Mikulov
  • Brno (parada de paso)
  • Český Krumlov
  • Praga
  • Parque Nacional de la Suiza Bohemia
  • Kutná Hora
  • Castillo de Karlštejn

Mirando atrás, creemos que fue un itinerario muy equilibrado. Dejar Praga para el final nos permitió terminar el viaje con calma, sin preocuparnos por los desplazamientos largos entre ciudades.

Combinamos cultura, naturaleza, gastronomía y tiempo suficiente para disfrutar de cada lugar sin la sensación de ir constantemente con prisas.

Si tuviéramos que cambiar algo, probablemente añadiríamos una noche más en Mikulov para seguir explorando la región vinícola de Moravia. Fue una de las mayores sorpresas del viaje.


¿Cuántos días hacen falta para viajar a República Checa?

Depende de lo que quieras ver.

Si tu objetivo es conocer únicamente Praga, cuatro días permiten recorrer la ciudad con calma e incluso hacer alguna excursión cercana.

Con una semana ya es posible añadir Český Krumlov o Kutná Hora.

Sin embargo, si quieres descubrir otras regiones del país y no limitarte a la capital, creemos que entre diez y doce días es la duración ideal.

Ese tiempo permite recorrer diferentes zonas sin convertir el viaje en una carrera de estaciones de tren y cambios de hotel.

En nuestro caso fueron once días y, sinceramente, no nos sobraron.


¿Cuál es la mejor época para viajar?

Nosotros viajamos en agosto.

Es temporada alta y algunos lugares turísticos están más concurridos, pero también tiene ventajas importantes: los días son largos, los jardines están en su mejor momento y resulta mucho más agradable recorrer ciudades y hacer excursiones por la naturaleza. En Mikulov sí nos hico calor, pero en el resto del país hubo temperaturas muy agradables, de hecho nos llovió varios días.

La región de Moravia, además, tiene un ambiente muy especial durante el verano. Los viñedos están completamente verdes y muchas bodegas organizan catas y actividades al aire libre. Por las tardes la gente se reúne en la plaza principal del pueblo, y se puede disfrutar de algún grupo callejero con una buena copa de vino.

Si prefieres evitar las aglomeraciones, creemos que mayo, junio o septiembre pueden ser incluso mejores opciones.

En invierno, Praga adquiere un encanto especial gracias a los mercados navideños, aunque muchas excursiones y rutas naturales pierden parte de su atractivo.


Cómo llegar a República Checa desde España

La forma más cómoda de viajar desde España es en avión. Nosotros encontramos vuelos directos entre Sevilla y Praga, una opción muy cómoda para comenzar y terminar el viaje sin complicaciones.

Aunque la mayor parte de nuestro recorrido transcurrió fuera de la capital, preferimos mantener Praga como punto de entrada y salida. Desde allí nos desplazamos en tren hasta Brno y, posteriormente, continuamos en autobús hasta Mikulov, donde comenzó realmente nuestra ruta por la región de Moravia.

Al finalizar el viaje regresamos a Praga para dedicar varios días a conocer la ciudad y realizar algunas excursiones antes de tomar el vuelo de vuelta a Sevilla.

Mirando atrás, creemos que fue una decisión acertada. La excelente red de transporte público checa hace que desplazarse entre ciudades sea sencillo y evita la necesidad de alquilar un coche.


Cómo moverse por la República Checa

Una de las mejores decisiones que tomamos fue no alquilar coche. Evidentemente si prefieres no depender de horarios e ir a tu aire es una buena opción, pero nosotros vimos que todo estaba bien conectado, así que preferimos hacer nuestro itinerario en transporte público.

El tren funciona realmente bien y conecta la mayoría de ciudades importantes. Para los trayectos donde no existe una conexión ferroviaria directa, los autobuses completan perfectamente la red de transporte. Para consultar horarios y comprar billetes de tren, nosotros utilizamos la web oficial de České dráhy. Es bastante completa y te avisa si hay algún retraso y de las paradas del tren donde vas, y te avisa de los retrasos y de las paradas, algo que nos dio bastante tranquilidad durante los trayectos.

Utilizamos trenes para los desplazamientos largos y autobuses únicamente cuando resultaban claramente más rápidos o directos, como ocurrió entre Brno y Mikulov.

En Praga todo el transporte público está perfectamente integrado y es muy sencillo moverse en metro, tranvía y autobús utilizando la misma aplicación.

Después del viaje tenemos claro que volveríamos a organizar exactamente igual esta parte del itinerario.